El crecimiento del árbol genealógico a lo largo de muchas generaciones, ha hecho que nuestra familia y nuestra Distrofia Muscular de Cinturas 1F se expanda en diferentes partes del territorio español e incluso el noreste italiano. En Premià de Dalt (y de Mar) vive un núcleo de nuestra familia que ha conseguido que cada vez más gente se vuelque con la causa. Y hay gestos que nos llegan al corazón, como el de los padres y madres de 6º curso del Colegio Santa Anna de Premià de Dalt, que por segundo año consecutivo, al acabar las clases, nos han donado lo que les ha quedado de superávit para que podamos seguir con los pagos de las investigaciones que buscan una cura para nosotros, y de paso, para millones. 245’90 euros que sumamos a nuestro propósito y un emocionado agradecimiento que les damos por su implicación hacia nosotros.